Mark Cloyd Degrano Tadeo

Junto con su ayuda material y espiritual miro al futuro con mucha esperanza y confianza
Nombre: Mark Cloyd Degrano Tadeo
Edad: 25 años
Origen: Bangued, Filipinas
Estudios: Estudia Teología en el Seminario Internacional Bidasoa, en Pamplona
Situación: Seminarista
Importe mínimo admitido: 1.000€
Importe Solicitado: 600 €
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Mark Cloyd Degrano Tadeo

Ver en otros sacerdotes su actitud ante una dificultad y su dedicación en su labor, me ha fortalecido para la mayor entrega al Señor

Mark Cloyd Degrano Tadeo es un seminarista de la Diócesis de Bangued, Filipinas.

«En el año 2011 entré en el Seminario Mayor de Ntra. Sña. Reina de la Paz en la ciudad de Tarlac, Filipinas.

Recibí la vocación siendo muy joven con solo 15 añitos a través de la ayuda de mi párroco que considero ejemplar en su vida como sacerdote.

Estando en un colegio católico, la vida en la Iglesia no era extraña para mí, ni la figura del sacerdote. Nuestras fiestas en el colegio eran las fiestas de los santos o alguna celebración en la Iglesia.

Pero lo más decisivo y la que me hizo ver la llamada del Señor fue cuando entré en el club de los monaguillos del colegio. No lo quería en principio, pero los clubs que había elegido yo, no me aceptaron, pero este sí y
además no había límite de cupos. Ese año de vida en la Iglesia; misas diarias, novenas a la Madre del Perpetuo Socorro cada miércoles, las misas de misión en los barrios, las “fiestas” que hacíamos en la casa familiar de mi párroco, los retiros que hacíamos en la parroquia con un director del retiro que nos hacía llorar en los momentos de oración de tipo Taizé, y muchas cosas más, todos estos para un chaval como era yo, me han facilitado tener ese deseo de ser como mi párroco, el deseo de ser sacerdote.

Y ese deseo se concretó tras haber hablado con mi párroco, el director de vocaciones de la diócesis que era majísimo y al Obispo de Diócesis, pues en 2011 entré al seminario.

Tras los cinco años allí en Tarlac, apunto ya de acabar el Bachiller de Filosofía, mi rector del seminario que estudió en la Pontificio Universidad de la Santa Cruz en Roma, me recomendó a mi Obispo para estudiar aquí en España y la respuesta era favorable. Pero ese año, no pude venir inmediatamente no había suficientes becas. Me quedé en la oficina para trabajar allí como secretario y bibliotecario mientras estaba a la espera para la beca del año que viene.

Era un año verdaderamente especial para mí con respecto a mí vocación sacerdotal porque los sacerdotes con quien trabajé y conviví por un año con su vida intensa de oración, el amor que ponen con el trato con el Señor cada vez que celebran la Santa Misa, su amabilidad, la actitud ante una dificultad y su dedicación en su labor, todo eso me ha fortalecido para la mayor entrega al Señor.

Ya en 2017 llegué aquí en Bidasoa junto con otro seminarista de la Diócesis de Masbate, Aurelius Mendoza. Y vivir en esta familia Bidasotarra en casi cuatro años son para mi preciosos en muchos aspectos, pero sobre todo en el enamoramiento al Señor y la fraternidad que cultivamos nosotros.

En una de mis pastorales aquí en España específicamente en el Albergue de la Parroquia de Santiago el Real en Logroño. Cada día recibíamos los peregrinos de distintos países. Allí preparamos sus camas,
limpiamos todo el albergue de la parroquia particularmente los aseos para que al abrir el albergue a las 13.00, lo encuentren agradable, la misa para los peregrinos a las 18.00 de la tarde, luego les preparamos la cena y también cenamos con ellos y luego una oración entre todos en la Iglesia y un momento para que puedan compartir sus experiencias en el camino y algunos hablaban sobre su vida. Y cuando estábamos preparando el desayuno para el día siguiente, uno de los peregrinos de ese día, una señora de Vietnam me acercó para agradecerme y me contó que ya lleva más de 30 años alejada de la Iglesia por la muerte de su hijo, pero ese día había vuelto a sentir y experimentar el amor de Dios a través de su experiencia en el albergue parroquial y no sabía por qué terminamos llorando los dos.

Esto me ayudan comprender cada vez mejor el sentido de entrega total a Cristo en la vocación al sacerdocio. Y como San Lorenzo, protomártir de Manila que dice “si tuviera mil vidas, igualmente mil veces se las ofrecería al Señor”, así también declaro yo.»

Mark Cloyd Degrano Tadeo

“si tuviera mil vidas, igualmente mil veces se las ofrecería al Señor”, así también declaro yo.

¿En qué consiste una beca completa?

Mas de 800 obispos de los cinco continentes, solicitan ayudas al estudio para sus candidatos a través de las becas. Gracias a los benefactores como tu, CARF hace frente a la mayoría de las solicitudes, pero las necesidades son crecientes y queremos que todas las peticiones sean atendidas.

En la gráfica podrás ver la composición de una beca completa.

  • Manutención y alojamiento: 11.000€
  • Matrícula y tasas académicas: 3.500€
  • Complemento formación académica: 3.500€

Si no hubiera sacerdotes, no habría Iglesia. Que no se pierda ninguna vocación por falta de recursos.

Margarita, donante de CARF