Ndangi William Raphael Kamunde

Ayúdanos a que las heridas del alma
también tengan cura

Tú eres el donante

55 de 2.400 donaciones
150,00

You have chosen to donate 150,00€ once.

Seleccionar el método de pago
Información personal

Si desea recibir el Certificado, cumplimente los siguientes campos

CARF

150.00
Que ninguna vocación se pierda
Términos y condiciones

Total de la donación: 150,00€ One Time

Tu contribución tiene beneficios fiscales. Donando 150€, te desgravarás 120€.

William Kamunde: «África necesita sacerdotes que formen bien a los jóvenes»

8 min
Ndangi William Raphael Kamunde es un seminarista de la diócesis de Tombura-Yambio, en Sudán del Sur. Tiene 23 años y estudia Teología en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma. Además, es residente del Seminario Internacional Sedes Sapientiae, instituciones a las que ayuda CARF Fundación.

35 parroquias y 37 sacerdotes

Su diócesis alberga 35 parroquias y unos 37 sacerdotes, algunos de ellos misioneros. Además, cuenta con más de 200 seminaristas. William Kamunde proviene de una parroquia con dos sacerdotes y 15 seminaristas.

“Nuestro país necesita más iglesias, materiales, infraestructuras, es decir lugares donde celebrar misas, hospedar encuentros de jóvenes, más fieles, equipos de animación pastoral, catequesis etc.”, explica.

No obstante, la catedral de su diócesis es un lugar emblemático. “Me gusta mucho nuestra catedral, una iglesia amplia para adorar al Señor. Además, cuenta con un pequeño santuario donde se encuentra el cuerpo del obispo Gasi Abangite, un lugar muy frecuentado por los fieles de toda la región”, señala.

Como en su país conviven tribus de distintas lenguas, la catedral y otras parroquias, celebran misas en varios idiomas: inglés, árabe y zande, que es el local.

«¿Por qué no dar yo también mi vida?»

Comenzó a sentir la llamada de Dios cuando estaba en sexto de primaria, desempeñando la labor de monaguillo, actividad que realizó durante tres años.

“Mi vocación surgió seguramente por inspiración de los animadores de la parroquia, los sacerdotes y la forma en que se comportaban los seminaristas, así que quería ser como ellos; pero sobre todo porque me di cuenta de que Jesús, el Hijo de Dios y Dios hecho carne, murió por mis pecados. Así me dije: ¿por qué no dar yo también mi vida para salvar a su gente, para que puedan ver Su reino?”, relata.

Después, prosiguió sus estudios en el seminario menor y tras cuatro años, recibió una formación propedéutica por un año.

Para él, su llamado es similar a la de los mismos discípulos de Jesús que “nunca esperaban a ser seguidores de Dios, pero el Señor, Dios mismo, les llamó para que le siguieran”.

Ndangi William Raphael Kamunde es un seminarista de la diócesis de Tombura-Yambio, en Sudán del Sur. Tiene 23 años y estudia Teología en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma. Además, es residente del Seminario Internacional Sedes Sapientiae.
Para él es fundamental la formación que recibe en Roma sobre todo para dar respuestas a los jóvenes en temas educativos y de sexualidad, como, por ejemplo, cómo protegerse del VIH y otras enfermedades sexuales “muy graves para nosotros en África”.
Otro de los desafíos con los que se ha enfrentado al llegar a Roma es la informática. “Puede parecer raro en Occidente, pero en mi país no tenemos la facilidad para acceder a Internet. Aquí en la Universidad de la Santa Cruz estoy aprendiendo todo lo que se puede hacer y evangelizar a través de la red”.

Formarse en Roma

Ahora, se encuentra muy feliz formándose en Roma. “Me da esperanza el hecho de poder encontrarme con diferentes ideas para la evangelización y la influencia que puede tener un cristiano en su ambiente. Además, estudiar aquí me abre la mente para entender realmente lo que significa ser sacerdote, así como para dialogar con personas diferentes, ver cosas nuevas, vivir en un entorno nuevo; y estudiar junto a chicos que vienen de todo el mundo. Me hace respirar la universalidad de la Iglesia”.

William considera que es necesaria una buena formación para dar respuestas a los jóvenes en temas educativos y sobre todo de sexualidad, como, por ejemplo, cómo protegerse del VIH y otras enfermedades sexuales “muy graves para nosotros en África”.

Otro de los desafíos con los que se ha enfrentado al llegar a Roma es la informática. “Puede parecer raro en Occidente, pero en mi país no tenemos la facilidad para acceder a Internet y a la comunicación digital. Aquí en la Universidad de la Santa Cruz estoy aprendiendo todo lo que se puede hacer y evangelizar a través de la red”.

Ayudar a los jóvenes de su país

Cuando regresé a su país, esperar volver a su diócesis con una buena formación para, sobre todo, ayudar a los jóvenes. Además, quiere devolver lo que ha recibido: ser un referente de la labor que realiza CARF para favorecer nuevas becas de estudio.

Juntos lograremos
que ninguna vocación se pierda

Para consultas dirigirse a carf@carfundacion.org o 91 903 00 32
Transferencias Bancarias a CaixaBank   ES39 – 2100 – 1433 – 8602 – 0017 – 4788