Donativos Express

Fruto de un acuerdo de colaboración con Caixa Bank, CARF esta distribuyendo un cepillo electrónico, para parroquias e instituciones, con el fin de facilitar los donativos destinados a la formación de sacerdotes y seminaristas de todo el mundo.
Edgardo Calvente, director de Marketing y Fundraising de CARF explica esta iniciativa de la Fundación.

¿Cómo ha surgido la idea de impulsar estas «peanas de donativos»? 

La idea es el fruto de un acuerdo de colaboración entre Caixa Banck y CARF, donde el banco, a través de su departamento de Instituciones, pone a disposición estos «cepillos electrónicos» o «peanas de donativos»  que contiene una ranura para monedas y billetes, y un TPV que se activa con el contactless de los dispositivos como tarjetas de pago, teléfonos móviles o relojes. También lleva un código para el pago con BIZUM. La reducción del uso de efectivo y la masificación de los medios electrónicos de pago, hace que esta iniciativa sea realista y pueda prosperar de cara al futuro.

– ¿Cuál es el objetivo principal? 

El primer objetivo y el más importante es contar con una valla publicitaria en favor de ayudar a los sacerdotes, en una etapa tan importante de su vida como es la de su formación y por qué no en la etapa final de su vida activa, cuando son mayores y necesitan la ayuda de la parroquia a la que sirvieron. De allí surge el mensaje principal que promociona la peana.
 El segundo objetivo es facilitar los micro donativos en favor de estos sacerdotes. Esto se hace usando la hucha donde se pueden depositar monedas o billetes, o acercando el dispositivo de pago con la elección de tres opciones: 5, 10 y 19 euros, que es el valor máximo aceptado por los dispositivos contactless para no tener que poner ningún dato adicional, ni cuenta ni nombre ni documento ni firma.

– ¿En qué lugares se pueden instalar y que coste tiene?

El dispositivo está pensado para cualquier lugar que tenga afluencia de público, por ejemplo iglesias, universidades, colegios, etc.,  aunque nuestra campaña está dirigida principalmente a lugares de culto. Las parroquias o instituciones que participan, no incurren en ningún coste, ya que están absorbidos por Caixa Bank y por CARF.

– ¿Cómo se organiza el destino de la recaudación de los donativos?

La recaudación se distribuye de la siguiente manera: todo lo que se recauda en metálico junto con lo que se recauda por tarjeta de crédito desde el TPV, es gestionado por la parroquia con el fin de apoyar a los sacerdotes y seminaristas de la parroquia o la diócesis. Esta decisión la toma el párroco pero el destino queda explícito en el mensaje, al momento de personalizar los vinilos de la cubierta. El importe que se recauda con BIZUM, lo gestiona CARF con el fin de ayudar a sacerdotes y seminaristas de los cinco continentes.

– ¿Cuántas parroquias disponen ya de estos cepillos electrónicos? 

La campaña comenzó en septiembre y está puesto en cinco lugares como, la Basílica Pontificia de San Miguel, o la Iglesia del Espíritu Santo de Madrid entre otras. Esperamos extender el proyecto tanto como se pueda, para lo cual estamos abiertos a recibir consultas y peticiones en el correo carf@carfundación.org.

– ¿Se trata de una manera original para ayudar a las personas a contribuir con la formación de los sacerdotes y seminaristas? 

Sí efectivamente. Es una manera original de hacerlo y no compite en absoluto con las necesidades y prioridades de las parroquias. Los sacerdotes pasados presentes o futuros son parte de las iglesias y parroquias, y los cristianos tenemos el deber de apoyarles en las diferentes etapas de sus vidas, no podemos ser solo críticos, exigiendo disponibilidad, entrega y conocimiento. Esta es una manera de colaborar con ellos.