“En el Papa vemos a Cristo que no se ha olvidado de nosotros”

Queridos amigos, me llamo Tomás Garvan Orellana. Soy sacerdote diocesano de Lima desde hace ya dos años. Desde niño fui acólito en la Parroquia de Santa Rosa que, providencialmente, se ubica a 100 metros de mi casa.

En mi familia siempre vivió un ambiente cristiano, de Misa dominical en familia, rezo del Rosario todos los sábados… Provengo de una familia numerosa, soy el sexto de once hermanos. A los 17 años entré en el seminario, con el apoyo de mis padres, que siempre nos animaban a todos los hermanos a entregar nuestras vidas a Dios y a su Iglesia. Cuando éramos niños estas palabras no representaban gran cosa, pero ahora me doy cuenta de la grandeza de las mismas y de la fe de mis padres.

Hace dos años llegué a Roma para cursar la licenciatura en Teología Dogmática. Pensando un poco en esta experiencia privilegiada, creo que lo más grande que recibo de este periodo de mi vida es estar muy cerca del Santo Padre. El poder de escucharle, de verle… Agradezco al Señor este detalle que tiene conmigo. En el Papa vemos a Cristo que no se ha olvidado de nosotros, al contrario, provee a su Iglesia de santos pastores. Le pido al Señor que me ayude para ser también un buen pastor, que me entregue igualmente, cada día, a su rebaño, con ilusión renovada.

También agradezco al Señor haber conocido en Roma a tantos sacerdotes de otros países, con sus costumbres, mentalidades… En ellos he visto la universalidad de la Iglesia y la riqueza de su diversidad, a la vez que compartimos un sólo propósito, un solo corazón: el de Cristo.

Solo quedan tres meses para que regrese a Perú. Me voy con el corazón lleno de buenas experiencias, con ganas de servir al Señor, de estar a su disposición.

Queridos amigos, gracias por su ayuda incondicional. Cada vez que recuerdo que hay tantas personas rezando y colaborando detrás de mí, experimento deseos de ser más fiel a la vocación que el Señor me concedió en su infinita Bondad.

Gracias por todo.

Que la Virgen les proteja.

Tomás Garvan Orellana

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