“Esta formación que recibo trasciende a mi persona”

Me alegra mucho poder escribirles esta carta con la que expresar mi agradecimiento. Me llamo Gustavo, soy sacerdote diocesano de Lima (Perú), y gracias a su generosidad me encuentro estudiando en Roma la licenciatura de Filosofía.

La experiencia en la Universidad de la Santa Cruz es única: compañeros de muchas partes del mundo, profesores realmente buenos… ¡tantas novedades que me superan! Recibí la ordenación sacerdotal el año pasado y en un par de semanas me encontraba continuando mi formación nada menos que aquí en Roma.

Las experiencias traspasan los muros de la universidad: haber estado tan cerca del Papa, participar en la canonización de la Madre Teresa de Calcuta…

Las experiencias traspasan los muros de la universidad: haber estado tan cerca del Papa, participar en la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, rezar ante la tumba de S. Pedro, S. Pablo y San Francisco; en fin. La primera Navidad como sacerdote estuve al norte de Italia ayudando en una parroquia.

Tengo tantas experiencias que contar y muchas otras aún están por llegar. Les doy las gracias de por vida porque la oportunidad que me ofrecen ahora. Es más, todo esto trasciende a mi persona porque todo lo aprendido será aquello que podré ofrecer en la formación de futuros sacerdotes. Ofrezco mis horas de estudio, rezo cada día y celebro la Eucaristía por cada uno de ustedes y de sus familias. Que Dios y la Virgen les siga protegiendo.

Un gran abrazo,

Gustavo