¿Qué es un sacerdote?

EL VALOR DE UN SACERDOTE

Qué y quién es un sacerdote

Dentro del cristianismo, conviene recordar que “el sacerdocio, se confiere mediante un Sa­cramento particular, por el que los sacerdotes, por la unción del Espíritu Santo, son sellados con un carácter especial, y se configuran con Cristo de tal modo que pueden ac­tuar en la persona de Cristo. (in persona Christi)” (Cfr. Concilio Vaticano II, Decreto Presbyterorum Ordinis n. 2)

 

Dicho de manera sencilla, cuando un sacerdote se forma y recibe el Sacramento del Orden, queda preparado para prestar su cuerpo y su espíritu, o sea todo su ser al Señorque actuara sirviéndose de él “especialmente en aquellos momentos en los que realiza el Sacrificio del Cuerpo y de la Sangre de Cristo y cuando, en nombre de Dios, en la Confesión sacramental, perdona los pecados. La administración de estos dos Sacramentos es tan capital en la misión del sacerdote, que todo lo demás debe girar alrededor.” “La Iglesia es así, no por capricho de los hombres, sino por expresa voluntad de Jesucristo, su Fundador.” (San Josemaría – Sacerdotes para la Eternidad)

 

En cuanto a la misión de un sacerdote “Precisamente porque pertenece a Cristo, el sacerdote esta radicalmente al servicio de los hombres: es ministro de su salvación, de su felicidad, de su auténtica liberación” 

Benedicto XVI

AG 24/06/09

DIGNIDAD Y MISIÓN DEL SACERDOTE

He allí la razón de su dignidad de los sacerdotes, que no es personal, sino eclesial. La dignidad de la obra que realizan, cada vez que convierten el pan y vino en la sangre y cuerpo de nuestro Señor, razón de fe que da sentido a todo el cristianismo.

 

En estos sacerdotes, admiramos las virtudes propias de cualquier cristiano, y aún de cualquier hombre honrado: la comprensión, la justicia, la vida de trabajo (labor sacerdotal en este caso), la caridad, la educación, la delicadeza en el trato. Pero, junto a eso, los fieles cristianos esperamos que se destaque claramente el carácter sacerdotal: que el sacerdote rece, que administre los Sacramentos, que esté dispuesto a acoger a todos sin constituirse en militante de banderías humanas, sean del tipo que sean, que ponga amor y devoción en la celebración de la Santa Misa, que se siente en el confesonario, que consuele a los enfermos y a los afligidos; que tenga consejo y caridad con los necesitados; que imparta catequesis a los niños y a los adultos, que predique la Palabra de Dios y no otro tipo de ciencia humana que, aunque conociese perfectamente, no sería la ciencia que salva y lleva a la vida eterna. (San Josemaría – Sacerdotes para la Eternidad)

 

«La misión del sacerdote se orienta a que toda la humanidad se convierta en Eucaristía, acción de gracias y alabanza, culto a Dios y caridad hacia el prójimo.»

Benedicto XVI

AG 1/07/10

PARA QUE INSTITUYÓ CRISTO EL MINISTERIO SACERDOTAL

El ministerio sacerdotal, existe no para sí mismo, sino para “la formación de la comunidad cristiana, hasta hacerla capaz de irradiar ella misma la fe y el amor en la sociedad civil”. (beato Álvaro del Portillo – Escritos sobre el sacerdocio)

Siendo su identidad, la del sacerdote, sacramentalmente la identidad de Cristo, la fidelidad del sacerdote se corresponde con la fidelidad de Cristo. De ahí la necesidad de la santidad del sacerdote, no ya para la eficacia objetiva de los sacramentos, sino para el futuro pleno del servicio que, con todo su ministerio, presta a los fieles.​

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