Don José Chambilla

Don José Chambilla

4 min
.
José Chambilla es literalmente un sacerdote de altura puesto que a sus 30 años es párroco de una humilde comunidad en Laraqueri, situada a casi 4.000 metros de altitud sobre el nivel del mar en la prelatura de Juli, en Perú.

La vocación sacerdotal un llamado de Dios

Pese a la pobreza y también las dificultades a las que se enfrenta por su situación geográfica este religioso sigue atrayendo almas a la Iglesia Católica, logrando sacarlas de algunas de las sectas que tanto daño hacen en la zona.

Don Chambilla es natural de Puno y esta alegría por rescatar y devolver a la Iglesia a personas provenientes de las sectas es para él también una cuestión personal. De hecho, en su adolescencia afirma que tuvo muchas “inquietudes”. Una de ellas –explica- casi lo llevó a los adventistas del séptimo día. Sin embargo, él mismo reconoce que “gracias a la orientación de mi madre conocí en profundidad la Iglesia Católica y a la Virgen María”.

En su opinión, “la vocación es algo misterioso” y lo afirma tras observar su propia historia personal. “En mi juventud quería dedicarme a la música y de hecho empecé a tocar en diferentes bandas. Pero me di cuenta que aquello no colmaba mi felicidad y fue así como empecé a buscar aquello que anhelaba mi corazón”, explica don José.

Ciertamente, este sacerdote peruano afirma que “responder a la llamada de Dios es hermoso” y para explicarlo cuenta una anécdota de aquel momento: “Antes de ser seminarista estaba en una autopista con prisa y desesperación para llegar a una entrevista con el padre rector del Seminario Mayor de Chucuito. No había automóvil que me recogiera. Y le dije al Señor y a la Virgen María: ‘si me quieres en el seminario tienes que mandarme un auto que me traslade hasta el lugar de mi destino’. Recuerdo muy bien que recé un Padre Nuestro y un Avemaría. Luego Dios hizo ese milagro de enviarme un carro que iba en sentido contrario. Se dio la vuelta y me preguntó si iba a Chucuito. Le dije que sí… De este modo supe que Dios me llamaba para ser algo más en la vida. Claro hay más manifestaciones divinas en el camino, pero la más clara fue esa”.

Sacerdote de Peru que realiza su formación sacerdotal en España gracias a una beca de estudios de CARF y sus benefactores

Don José dando formación cristiana a los padres de la comunidad.

Don José Chambilla celebrando Misa en Peru

Celebrando la Santa Misa a mas de 4.000 metros de altura.

Don José Chambilla con los niños de la parroquia de Juri las navidades pasadas. Peru

Don José es párroco de Virgen de la Asunción, en Laraqueri, donde atiende a los más pequeños.

La “intensa formación” de Pamplona

Una vez en el seminario, su obispo prelado envió a este joven peruano a España al Colegio Internacional Eclesiástico Bidasoa y a la Universidad de Navarra gracias a una beca del CARF. En España estudió el bachiller de Filosofía y de Teología entre 2011 y 2016. Ese mismo año sería ordenado sacerdote.

“Lo de Pamplona nunca lo olvidaré, es algo que llevaré siempre en mi corazón”, reconoce el padre Chambilla, que define aquellos años como “lindos” y también de “intensa formación”. Sobre todo en los cuatro aspectos “que se pide a un futuro sacerdote”: formación espiritual, humana, intelectual y pastoral.

De este modo, don José Chambilla recalca que los conocimientos y la formación sacerdotal recibida en Navarra le han servido sobremanera en su posterior ministerio sacerdotal. Gracias a ella “tuve la oportunidad de dar una conferencia a los alumnos del Colegio de Alto Rendimiento en la ciudad de Puno; de dictar clases de Antropología, Filosofía Moderna o Liturgia a los alumnos del Seminario Mayor Nuestra Señora de Guadalupe de Chucuito; impartí clases de Fe y Razón a los docentes que estaban haciendo la segunda especialidad en Religión; a veces doy formación cristiana a los padres de familia en la escuela de Padres y también doy formación católica a los docentes de las instituciones educativas de mi jurisdicción parroquial”.

Según su experiencia, una recta formación “te ayuda a sacar de dudas a muchas personas que se encuentran sin saber qué hacer con su vida”. Del mismo modo, don Chambilla cree que “un sacerdote bien formado sirve de un mejor modo a sus hermanos porque hay quien viene a pedir ayuda, y otros a buscar orientación o un consejo”.

D. José Chambilla

“Quisiera darles las gracias por su apoyo, gracias por ser ese brazo generoso que ayuda a los futuros sacerdotes que no tienen medios para realizar sus estudios. Es una bendición tenerles a ustedes. Oro por todos ustedes para que sigan ayudando a más sacerdotes bien formados para el servicio de los hermanos. Gracias. Dios les bendiga siempre”, afirma este sacerdote natural del Perú.

Los grandes retos como sacerdote

Tras haber sido durante dos años formador en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, don José es ahora párroco de Virgen de la Asunción, en Laraqueri, a más de 3.800 metros de altura. Allí atiende a los niños, e intenta formar con especial énfasis a los jóvenes.

“La labor más gratificante para mí es hacer que las personas de distintas sectas religiosas vuelvan a la Iglesia Católica”, confiesa este sacerdote peruano que en su adolescencia estuvo cerca de caer en una de ellas.

Sacerdote de Peru que realiza su formación sacerdotal en España gracias a una beca de estudios de CARF y sus benefactores
Don José Chambilla celebrando Misa en Peru

Igualmente, otra labor que agrada a este sacerdote es el poder “visitar una por una a todas las familias de la parroquia y hacerles reflexionar sobre el valor del matrimonio y de los hijos”.

Por el contrario, don José Chambilla reconoce que “el reto más grande que me he encontrado en mi parroquia es cómo solucionar los problemas de afectividad, la infidelidad de las parejas, los embarazos prematuros o el maltrato a las mujeres”.

De su experiencia de casi cinco años como sacerdote ha llegado a la conclusión de que “la vida está hecha para vivirla de la mejor manera posible. Siempre hay momentos bonitos y otros menos buenos. Pero los malos son aquellos en los que no actúas como Dios quisiera”.

Una petición directa a los benefactores

CARF, a través de su Patronato de Acción Social, esta comprometido con la cruzada de estos estos sacerdotes cuando vuelven a sus países de orígenes, y da la oportunidad de colaborar con su proyecto o su formación y así servir mas y mejor a la Iglesia.

Si usted representa a una Empresa o Institución y dispone de fondos de responsabilidad social, contacte con nosotros en carf@carfundacion.org

Bizum

SMS

Tarjeta o Paypal

Transferencia

Suscríbete

No te pierdas nuestras últimas noticias