Don Juan Gabriel Alfaro

Don Juan Gabriel Alfaro

3 min
.
Don Juan Gabriel tiene una amplia y diversa experiencia pastoral en sus más de 14 años como sacerdote en Costa Rica, tanto en parroquias como en distintas instituciones católicas. Esto le ha permitido tener una visión global de la Iglesia, la cual ha logrado aumentar aún más con los cuatro años que ha pasado en Pamplona gracias a una beca del CARF.

Sacerdote de Costa Rica

En España, concretamente en la Universidad de Navarra, ha realizado su formación sacerdotal, ha obtenido la licenciatura y este pasado 2020 el doctorado en Filosofía. Ahora ejerce como profesor en la Universidad Católica de Costa Rica y en el Seminario Nacional de Nuestra Señora de los Ángeles del país centroamericano.

Don Juan Gabriel nació hace 42 años en la ciudad de Grecia, en Alajuela (Costa Rica). Creció en el seno de una familia muy creyente siendo un claro ejemplo de lo que es la “Iglesia doméstica” pues ahí –asegura este sacerdote- “bebí el misterio de la fe con la participación eucarística de mis padres y su amor a María mediante el rezo del Santo Rosario”.

Defensa de Tesis de Licenciatura en 2017. Defensa de la Tesis en Pamplona en sus años de Formación Sacerdotal gracias a una beca de CARF

Defensa de Tesis de Licenciatura en 2017, en Pamplona en sus años de Formación gracias a una beca de CARF y sus benefactores.

Visita del Rector de la Universidad Católica de Costa Rica, D. Fernando Sánchez a D. Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona, en el 2018. Sacerdote Costa Rica

Visita del Rector de la Universidad Católica de Costa Rica, D. Fernando Sánchez a D. Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona, en el 2018.

 

Bautizo en la parroquia. En Costa Rica

Bautizo en la parroqui de Costa Rica

Llamada a la vocación sacerdotal

Muy insertado desde niño en la vida parroquial, Don Alfaro recuerda que a los 15 años sintió “la llamada para servir a Dios”. Sin embargo, debido a su amor por la vida académica quiso esquivar esa llamada. Y así fue como inició la carrera de Matemáticas en la universidad.

No obstante, durante aquel año universitario el ahora sacerdote sintió aún más esta voz de Dios por lo que su párroco le recomendó que asistiera a las convivencias vocacionales. “La experiencia me llevó a discernir que el sacerdocio era el camino que debía seguir por lo que al año siguiente ingresé en el seminario”, recalca.

Una vez ya ordenado sacerdote y tras varios años ejerciendo distintos encargos pastorales, entre ellos el de párroco, su obispo en Costa Rica le envió a la Universidad de Navarra para ampliar su formación.

“Guardo recuerdos muy gratos, con un ambiente universitario fabuloso, profesores excelentes y un lugar maravilloso para el estudio y la investigación”, cuenta don Juan Gabriel de este periodo.

Además, el sacerdote costarricense señala que en estos años en Navarra tuvo “la oportunidad de colaborar pastoralmente en algunas parroquias de Pamplona, lo cual dio un plus a mis estudios. Fue una oportunidad de conocer la cultura navarra y la forma en cómo se vive la fe en esta porción del pueblo de Dios”.

Una visión global de la Iglesia

A diferencia de otros jóvenes que llegan a Pamplona, el padre Alfaro ya tenía una extensa vida sacerdotal. “Ya había tenido la experiencia de ser párroco y profesor en el Seminario Mayor, lo que me permitió tener una visión global de la vida pastoral y académica de la Iglesia. La especialización me ha ayudado muchísimo, tanto en mi trabajo en la comunidad parroquial donde ahora vivo como en la Universidad Católica de Costa Rica. Es uno de los objetivos principales de la Obra, el llegar como Iglesia a aquellos ambientes donde se desarrollan los jóvenes, los centros de estudios”, explica don Juan Gabriel.

Del mismo modo, este sacerdote destaca la importancia de una buena formación del clero para afrontar los problemas del mundo de hoy. Según explica, “así como el mundo evoluciona, la Iglesia debe irse adaptando a dicha evolución en cuanto a una mejor preparación de sus sacerdotes”.

Y para ello, el padre Gabriel ofrece dos ejemplos: “para preparar una homilía deben tenerse buenos conocimientos de Sagrada Escritura y también históricos, pues muchos de los fieles asistentes a la misa son personas muy preparadas, profesionales, que valoran mucho cuando ven que sus pastores están muy bien formados. De igual forma, dado que la Iglesia debe ser la voz de las personas más humildes y sencillas, es necesario que quienes levantan esa voz lo hagan con la educación y el respeto de quien está bien formado”.

En su vida sacerdotal en Costa Rica

Ha sido vicario parroquial y párroco. Pero también fue uno de los fundadores de un instituto de formación pastoral para laicos en la diócesis así como profesor en el seminario nacional y en otras universidades del país.

En estos momentos, don Juan Gabriel trabaja en la Universidad Católica de Costa Rica y como profesor en el Seminario Nacional. “Mi labor es más académica-pastoral, es decir, me corresponde orientar a los jóvenes que se preparan en las distintas carreras universitarias para que no se olviden de sus valores humanos y cristianos. De igual forma resido en una parroquia donde colaboro con el párroco”, explica.

En su día a día, el centro es la celebración de la Eucaristía, que suele ser la primera actividad que realiza por la mañana. Después dedica un tiempo a la confesión de los fieles. Más tarde se dedica a preparar e impartir sus clases en la universidad y además no descuida la formación de los distintos grupos pastorales. No le sobra tiempo para aburrirse

D. Juan Gabriel Alfaro

“no me quedan más que palabras de agradecimiento por la labor que realizan, son muchos los sacerdotes que pueden estudiar en España e Italia gracias a su generosidad, y este beneficio no es a nivel personal sino para toda la Iglesia a la cual servimos. En la sociedad actual y en una Iglesia tan necesitada de buenos y santos sacerdotes su aporte es fundamental porque a la bondad y santidad se requiere la educación y cultura global que debe manejar un buen pastor. El mundo lo exige así y la Iglesia debe responder a las necesidades del mundo. Que Dios bendiga su esfuerzo y dedicación para mantener estas obras”

El reto de ser testigo del Evangelio en el mundo de hoy

En su opinión, el principal reto al que se enfrentan los sacerdotes hoy es “ser testigo del Evangelio frente a la emergencia de valores que afronta la sociedad de nuestro tiempo”. También cree que “hoy más que nunca la gente necesita creer en la labor del sacerdote, saber de su disposición para ellos, estar atento a sus necesidades y ver cómo desde la Iglesia podemos responder a sus inquietudes”.

Echando la vista atrás ve su ordenación sacerdotal como el mejor momento que ha vivido pues “es el culmen de un proceso de formación que te lleva a alcanzar la madurez en la fe, aunque también es el inicio del cuidado del don que Dios te ha dado”.

Procesión en Cintruénigo, Navarra. Día de Nuestra Señora de la Paz.

Procesión en Cintruénigo, Navarra. Día de Nuestra Señora de la Paz.

Una petición directa a los benefactores

CARF, a través de su Patronato de Acción Social, esta comprometido con la cruzada de estos estos sacerdotes cuando vuelven a sus países de orígenes, y da la oportunidad de colaborar con su proyecto o su formación y así servir mas y mejor a la Iglesia.

Si usted representa a una Empresa o Institución y dispone de fondos de responsabilidad social, contacte con nosotros en carf@carfundacion.org

Bizum

SMS

Tarjeta o Paypal

Transferencia

Suscríbete

No te pierdas nuestras últimas noticias