Don Lenin Alvarado Martillo

Don Lenin Alvarado Martillo

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Don Lenin Alvarado Martillo es ya a sus 30 años, y tan sólo tres después de su ordenación sacerdotal, el párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei. Situada en el barrio popular de Socio Vivienda en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, este joven religioso fue nombrado por su obispo para regir un templo que atiende a más de 30.000 personas apenas un año después de ser ordenado.

Llamada al sacerdocio

Pese a esta gran responsabilidad, don Lenin vive cada momento con naturalidad e intentando estar siempre de cara a Dios para ayudar a los miles de almas que tiene encomendadas en Guayaquil.

Como el mayor de tres hermanos, este joven sacerdote recuerda una “infancia llena de momentos inolvidables” con paseos en familia y la asistencia de todos ellos a la misa dominical, “un pilar importante en la vida de fe de nuestra familia”.

De este modo, su llamada al sacerdocio se fue fraguando en su intensa vida parroquial, lo que le hizo ir comprendiendo qué quería Dios de él. Así, explica que “tras la Confirmación se me pidió echar una mano en la formación de los niños y los jóvenes a través de la catequesis y esto me permitió descubrir que la vida es para darla”.

Es más, el padre Alvarado vio que salir de sí mismo “para anunciar la vida nueva en Cristo me permitió descubrir un poco más de cerca que el Señor me pedía algo especial”. Como resultado de todas estas experiencias acumuladas finalmente dio un sí definitivo a Dios un Jueves Santo.

Don Lenin Alvarado Martillo es ya a sus 30 años, y tan sólo tres después de su ordenación sacerdotal, el párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei. Situada en el barrio popular de Socio Vivienda en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil,

Don Lenin realizado apostolado en Isla Puna 

Recorrido pastoral Don Lenin Alvarado, párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, en Guayaquil (Ecuador)

Don Lenin Alvarado en la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo

Don Lenin Alvarado Martillo es ya a sus 30 años, y tan sólo tres después de su ordenación sacerdotal, el párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei. Situada en el barrio popular de Socio Vivienda en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil,

Don Lenin con los jovenes a los que forma en el colegio pastoral.

Una formación para afrontar con valentía este tiempo

Ya en el seminario su obispo decidió enviar a Lenin a estudiar a Roma al Colegio Eclesiástico Internacional Sedes Sapientiae y a la Universidad de la Santa Cruz gracias a una beca concedida por el Centro Académico Romano Fundación (CARF).

“Fue una oportunidad para acrisolar una respuesta que fuese mucho más decidida y que tuviese los rasgos de la fidelidad al Romano Pontífice y de la plena disponibilidad al plan de Dios para servir, desde el lugar que él quisiera, a toda la Iglesia”, comenta el sacerdote ecuatoriano.

Toda la formación recibida en sus años en Roma –asegura don Lenin- “ha sido fundamental para afrontar con valentía los desafíos de este tiempo”. En su opinión, “todo conocimiento debe ser integrado en la vida cada día para comprender que se hace teología de rodillas, poniendo en diálogo lo que aprendiste, lo que oras y lo que se vive en lo pequeño de cada jornada”.

Del mismo modo, el padre Alvarado destaca esta formación que “se vuelve vida” pues “conforme se desarrolla la práctica ministerial comprendes que todo lo aprendido sirve para tener los criterios de Cristo y su Evangelio en el momento que tratas con cada persona y situación”.

Por ello, este religioso considera fundamental apostar “por la correcta formación de un sacerdote porque son muchas las almas que se pueden salvar si tienes un sacerdote que diga y haga presente a Cristo”.

La parroquia dedicada al beato Álvaro del Portillo

Tras su ordenación fue nombrado vicario parroquial. Durante año y medio aprendió y se empapó del ministerio atendiendo espiritualmente un colegio, visitando a los enfermos en el hospital, realizando dirección espiritual, acompañando a los grupos de la parroquia, además de celebrar la misa diaria y las confesiones a todo aquel que se lo solicitara.

Actualmente, a sus 30 años es párroco del enorme templo dedicado al beato Álvaro del Portillo, el primero dedicado al que fuera prelado del Opus Dei y sucesor de San Josemaría. “Es un desafío estupendo que me ha permitido sentir muy de cerca la mano de Dios y la intercesión del patrono”, confiesa Don Lenin.

De igual forma, este sacerdote asegura que “la vida parroquial es un continuo entregarse a la oración y al apostolado poniendo en contacto cada alma con Cristo a través de los sacramentos, sobre todo de la catequesis, y a través de la formación y consolidación de los grupos parroquiales”.

D. Lenin Alvarado Martillo

“Sólo en el cielo entenderemos cuánto bien se ha podido hacer aportando a la formación de un sacerdote. Sigan ofreciendo cada buena acción y toda la oración posible por la santificación de los sacerdotes para que podamos ser realmente un puente entre el cielo y la tierra, para que muchos vean a Dios”,

“La obra es de Dios”

Como sacerdote joven y también como párroco, don Lenin explica que “estar al servicio de una parroquia con 30.000 habitantes me recuerda que la obra es de Dios y que debo confiar en que todo lo que se haga desde la parroquia debe ser constantemente ofrecido”.

El gran reto al que se enfrenta es el de “acercar la parroquia a la vida de la comunidad como una segunda casa donde se encuentra a Dios y se anuncia la salvación. La vida de fe no está desvinculada del ser comunidad”.

Recorrido pastoral Don Lenin Alvarado, párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, en Guayaquil (Ecuador)
Recorrido pastoral Don Lenin Alvarado, párroco de la primera iglesia del mundo dedicada al beato Álvaro del Portillo, en Guayaquil (Ecuador)

Acerca de su día a día como sacerdote, el padre Lenin Alvarado lo relata así: “la jornada diaria está marcada por la oración desde temprano y el tiempo de estudio, aunque sea breve, para preparar algunos temas o diálogos que se desarrollan por la mañana, así como las visitas a los barrios. Por la tarde, la atención está centrada sobre todo en la parroquia: las confesiones, la dirección espiritual, la Santa Misa y los cursos de formación para grupos. Me llama la atención el acercamiento de muchos a la fe con la ocasión de la celebración de los sacramentos. Por otro lado veo como desafío la vida de los niños y jóvenes desorientados en algún vicio como consecuencia de la ruptura de muchas familias”.

Una petición directa a los benefactores

CARF, a través de su Patronato de Acción Social, esta comprometido con la cruzada de estos estos sacerdotes cuando vuelven a sus países de orígenes, y da la oportunidad de colaborar con su proyecto o su formación y así servir mas y mejor a la Iglesia.

Si usted representa a una Empresa o Institución y dispone de fondos de responsabilidad social, contacte con nosotros en carf@carfundacion.org

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