“Su ayuda la considero un signo del amor divino”

Queridos hermanos en el Señor, el motivo de estas letras es para darme a conocer, soy el padre David A. Soriano, nací en la República Dominicana el año 1976, ordenado sacerdote para la archidiócesis de Santo Domingo.

Desde mi consagración he trabajado en el seminario propedéutico como vicerector, rector y párroco de varias parroquias hasta mi llegada a Roma en 2016.

Quiero agradecer inmensamente a Dios porque me dio la oportunidad de comenzar estos estudios de Teología Litúrgica en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Le agradezco a CARF su generosidad y desprendimiento en favor de esta obra, que considero un signo del amor divino. Ofrezco la Eucaristía por ustedes cada día.

Unidos en oración y gratitud.

Padre David A. Soriano