Navidad entre los cristianos perseguidos de Irak

El Padre Luis Montes, misionero del Instituto del Verbo Encarnado, desarrolla su labor pastoral en Bagdad. Hasta allí llegan a diario cientos de cristianos de Irak que huyen del Estado Islámico. Con ellos comparte la Navidad, en medio de la necesidades materiales, aunque bien arropados por la fe.

En el patio de escuela, que pertenece a los padres carmelitas, celebra la eucaristía para ellos, en un altar provisional, un precario Nacimiento y un árbol de Navidad.

“Verlos en ese momento, despojados de lo que habían conseguido en toda una vida, pero rezando a Dios con los mismos sonidos que pronunció el Hijo de Dios –en arameo–, era ver un signo del amor personalísimo que Dios les tiene: ‘no temas pequeño rebaño’”.
“Cuando pensamos en la Navidad que se acerca, en la que celebramos que Dios se hizo hombre y no tenía nada, ¡qué parecidos se ven nuestros cristianos a la Sagrada Familia!”, señala.

“La gran mayoría viene solo por el tiempo que les lleva hacer sus documentos de identidad, pasaporte…; y después se vuelven al norte, a algún campamento de refugiados, o a casa de familiares si los tienen y los pueden recibir”. Por esto el flujo varía; y han llegado a acoger en ese recinto hasta a 90 familias.

“Es gente a la que se le ha arrebatado todo: huyeron con lo puesto. No tienen ni casa, ni auto, ni dinero, ni medicinas, ni trabajo, no tienen un lugar donde reclinar sus cabezas. Algunos niños están asistiendo a las escuelas de la ciudad, pero muchos no, porque saben que su paso por aquí es temporal”.

El Padre Montes destaca que, a pesar de la situación de penuria en la que viven, “no se ven rastros de desesperación”. “Caras serias sí, muchas. Sufrimiento, muchísimo. Pero no han podido arrebatarles la fe, y por ende tampoco la paz interior. Y la sonrisa brota con facilidad a la más pequeña ocasión. Miren las fotos y piensen en todo lo que han perdido. Al verlos, uno no puede más que llenarse de admiración”.

El Papa Francisco les envió un mensaje de esperanza a la población irakí desplazada por causa de la violencia. “Estoy con ustedes en estos momentos de prueba”; y les aseguró: “Parece que allí no quieren cristianos, pero ustedes dan testimonio de Cristo”.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios ha estimado en cerca de dos millones el número de desplazados por la violencia tribal y el avance del Estado Islámico en Irak durante 2014. Son más de 1,96 millones las personas desplazadas a causa del fundamentalismo religioso, y que se han refugiado en más de 2.000 localidades.

misarefugiadosiak3