Periodista de Dios, médico de almas

Protais, un joven camerunés procedente de una familia profundamente católica, siempre soñó con ser periodista. Su familia por el contrario prefería verle con la bata blanca de médico. Lo que ninguno sabía era que Dios tenía otros planes para él: podría ejercer “los dos oficios” a su servicio.

Era febrero del año 2010 y estudiaba primero de teología en la Universidad Católica de África Central, en Yaundé, la capital de Camerún, cuando fue llamado por su Obispo a través del vicario general, para que acudiera a su despacho. Nunca antes había estado en la Curia y aquella llamada representaba para él una verdadera sorpresa. Cuando llegó, el vicario le comunicó que el Obispo le había conseguido una beca de la Fundación CARF para ir a estudiar teología en la Universidad de Navarra.

Protais Amougou no había pensado salir de su país para estudiar siendo seminarista; sí para cursar alguna especialización, pero en un futuro lejano, ya como sacerdote.

Él había estudiado tres años de filosofía en el seminario interdiocesano de Otélé (en la periferia de la capital). Posteriormente y durante un año estuvo en el seminario menor como ayudante de los formadores: “fue una experiencia enriquecedora”, señala. Pasado ese tiempo fue enviado por su Obispo a la Universidad Católica de África Central para estudiar teología.

Cuando llegó a la Universidad de Navarra le explicaron la necesidad de realizar un curso puente antes de iniciar el ciclo de teología, para poder convalidarle sus estudios en filosofía. Protais no entendió ese planteamiento pero “en la vida nos olvidamos a veces de que nuestra historia está dirigida por Dios y pensamos con la lógica humana. Me costó el hecho de pensar que si me hubiera quedado en Camerún hubiera podido ordenarme dos años antes, junto con mis compañeros de promoción. Ahora agradezco ese curso puente; cuando llegué no sabía ni dar los «buenos días» y ese año me sirvió para aprender el idioma. No hubiera aprovechado bien mis estudios de teología si hubiera seguido directamente con el plan que tenía en mi diócesis. De todos modos, para mí, el desafío más grande fue la adaptación a otro país, a otra cultura”, asegura Protais.

“Siento un profundo y natural agradecimiento por las personas que han hecho posible mi beca. Estar en la Universidad de Navarra es una experiencia importante en muchos sentidos, no solo por los estudios y la formación que he recibido en el Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa. El hecho de estar aquí es enriquecedor, aunque hay luces y sombras, alegrías y dificultades, así es la vida y así se aprende”.

Cuando le preguntaban qué quería ser de mayor, Protais respondía invariablemente “periodista” mientras que sus padres y sobre todo su abuela querían que fuera médico. “Mi vocación nació con el tiempo. Poco a poco fui dándome cuenta de que todo en mi vida de alguna manera concurría a orientarme hacia el sacerdocio”. Entró en el seminario en 2005, a los 23 años.

“Hoy cuando pienso en lo que quería ser me doy cuenta de que las dos cosas se cumplen. Voy a ser periodista, pero no para dar noticias de lo que pasa en el mundo, sino para dar noticias de Dios; y también voy a ser médico, médico de almas. Solo ha cambiado el sentido”. Protais Amougou fue ordenado diácono el pasado 22 de marzo, en Pamplona. 

Protais Charlie Amougou Zang Yaounde Camerun

 

Súmate a la formación de sacerdotes:
DONA 1 EURO