Marta Santín
13 Abr, 22

Testimonios de sacerdotes

Benedicto Seminarista en Tanzania - Testimonios CARF

Benedicto seminarista de Tanzania, de una familia de nueve hijos

Benedicto Fredrick Patrick es un seminarista de Tanzania de 23 años, que estudia en el Seminario Internacional Bidasoa. Es el segundo hijo de una familia de nueve hermanos.

Una familia de nueve hijos

Mi nombre es Benedicto Fredrick Patrick, mi padre se llama Fredrick Patrick Nyundo y mi madre se llama Edwina Evarist Muzi. Soy el segundo hijo nacido entre los nueve hijos de mi familia, de los cuales siete son niños y dos son niñas. Nací el 7 de agosto de 1998 en el distrito de Kibondo, región de Kigoma en el país de Tanzania.

Mi diócesis  es Kigoma y mi obispo se llama Joseph Mlola. Estudié educación primaria en la escuela primaria de Nengo, mi educación secundaria en el seminario de St. Joseph Iterambogo en la Diócesis de Kigoma y finalmente terminé los estudios de nivel avanzado en el Seminario de Nyegezi de St. Mary que se encuentra en la Diócesis de Mwanza en Tanzania.

Mi corta historia vocacional

Desde mi niñez me gustaba acudir a la iglesia para colaborar como monaguillo y charlar con el párroco. Después de terminar los estudios primarios, tuve la oportunidad de ir al seminario donde mi vocación se acrecentó mucho.

Las celebraciones santas como celebrar la Santa Misa todos los días, la confesión, el retiro y vivir la fraternidad con los sacerdotes hizo que mi vocación creciera más y tener el deseo de desear algún día ser sacerdote.

Benedicto Fredrick Patrick

Benedicto Fredrick Patrick nos cuenta las principales necesidades apostólicas y sociales de Tanzania, especialmente en su diócesis de Kigoma. «Hay una gran necesidad de muchas vocaciones sacerdotales y muchos jóvenes que como yo, no tienen suficiente capacidad en sus familias para ayudarlos a obtener mejor educación en el seminario donde podrían encontrar un buen ambiente para alimentar su vocación».

Pocos recursos económicos

A raíz de que mi familia no tenía la capacidad suficiente para sustentar económicamente mis estudios, gracias al Rector de Itambogo Padre Patrick Mahinja quien, conociendo la condición de mi familia y mi intención de vocación, me permitió terminar el seminario, aunque sin pagar todas las tasas requeridas.

Después de todo eso, la luz de mi vocación siguió estando encendida gracias a mi Obispo Joseph Mlola quien, junto con otra hermana llamada Sor Elimerinda, me apoyaron para continuar con el Seminario en nivel avanzado.

Más tarde entré al seminario prepaudetico por un año en la casa de formación de la vocación sacerdotal diocesana, para discernir mi vocación de sacerdote al servicio de los demás. Gracias a Dios, en el año 2021 mi Obispo me envió a España a la Universidad de Navarra para los estudios filosóficos y teológicos. Que Dios me ayude a alcanzar el sacerdocio.

Necesidades apostólicas y sociales de Tanzania

Las principales necesidades apostólicas y sociales de mi país, especialmente de mi diócesis de Kigoma, son las siguientes: hay una gran necesidad de muchas vocaciones sacerdotales y muchos jóvenes que como yo, no tienen suficiente capacidad en sus familias para ayudarlos a obtener mejor educación en el seminario donde podrían encontrar un buen ambiente para alimentar su vocación.

Pero también, muchos lugares no tienen suficientes sacerdotes para dar a la gente servicios espirituales para fortalecer su fe y ver a Dios en su vida, lo que también influyó mucho en mi vocación.

«Quisiera agradecer a mi obispo, a mis formadores de Bidasoa y de manera especial a CARF y todos los demás benefactores por ser nuestros patrocinadores de nuestros estudios en la Universidad de Navarra»

Experiencia en Bidasoa

Bidasoa es un buenísimo lugar para vivir y ver a Dios. La gente vive más en hermandad, ayudando a quien necesita ayuda y la gente es muy humilde. Por parte de los formadores, todos son muy buenos y siempre nos ayudan a crecer espiritual y físicamente con mucha caridad. Me gusta vivir en Bidasoa.

Gracias a los benefactores

Quisiera dar gracias a Dios por este don de la vocación sacerdotal. También me gustaría agradecer a mi obispo, a mis formadores aquí en Bidasoa y de manera especial a CARF y todos los demás benefactores por ser nuestros patrocinadores de nuestros estudios aquí en la Universidad de Navarra. Que Dios les bendiga.

Marta Santín 
Periodista especializada en información religiosa. 

 

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