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21 Sep, 22

Testimonios de sacerdotes

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Felipe de Nicaragua: formarse en Bidasoa ayuda para evangelizar

Felipe Potosme es un seminarista de la archidiócesis de Managua en Nicaragua. Tiene 24 y estudia, desde hace tres años, Teología en el Seminario Internacional Bidasoa en Pamplona. Descubrió su vocación muy joven, a los 16 años, cuando entró en el Seminario Mayor de Managua. Su obispo le envió a Bidasoa en 2019, y un 25 de agosto pisó suelo español. Nos cuenta su testimonio en el que muestra su preocupación por su país, en donde se vive una situación delicada hacia la Iglesia Católica. «La formación en Bidasoa me ayudará a evangelizar en Nicaragua», afirma.

Felipe, seminarista de Nicaragua

Felipe es un seminarista de Nicaragua que estudia en Bidasoa. Su nombre completo es Edilson Felipe Potosme Montiel. Agradece a sus padres la formación cristiana que recibió de pequeño. Su padre no terminó la Primaria pero su madre sí fue a la Universidad y trabajó en el Parlamento. Tiene un hermano que también está muy cerca de Dios, aunque, de momento, quiere formar una familia. Ahora ha interrumpido sus estudios por los problemas de Nicaragua.

Asistió a un colegio Bautista, que no era un colegio Católico. Pero, en lugar de tambalear su fe, más bien esto le predispuso a estudiara mejor la fe católica. Cuando era pequeño, también acudía a los grupos de oración de Renovación Carismática con su madre, aunque él lo que hacía era jugar con otros niños. Otras veces, se sentaba con su madre y hurgaba en las cosas del bolso de su madre y a veces cogía una Biblia. «Así comenzó a entrar el Señor en mi vida. Incluso ayudé como lector en la Eucaristía. Desde niño tenía cercanía con la Palabra de Dios», relata Felipe, seminarista de Nicaragua.

La importancia de su madre 

Su madre ha significado mucho para él en cuanto a la transmisión de la fe. Así felicitaba a su mamá en su perfil de Facebook el pasado mes de agosto: «Muchas felicidades a mi madre en este día de su cumpleaños. Espero que lo pueda pasar muy bien junto a toda nuestra familia y, aunque este año aún no sea posible, si Dios así lo quiere, el próximo pueda darle un fuerte abrazo ya en suelo nicaragüense. No se olviden de orar por ella y por toda mi familia, el mejor regalo que nos pueden hacer es tenernos presentes ante el Señor».

Felipe es originario de la Parroquia san Juan Bautista-san Juan de Oriente, Masaya en Managua y a los 16 años ingresó en el Seminario Mayor para realizar los estudios filosóficos. 

Formación en Bidasoa

El 19 de marzo de 2021, Solemnidad de San José, recibió la admisión a las órdenes sagradas en Bidasoa: «Solo después de la Virgen María, él es quien mejor se ha dejado amar por Dios», escribió Felipe en un artículo publicado en la web de Bidasoa. Entre las aficiones de este joven seminarista está escribir poesía y jugar ajedrez. Su libro favorito es La Ladrona de los libros. Estudia actualmente 4º de Teología.

«Mi experiencia en Bidasoa me está encantando porque es muy internacional. Los seminaristas son de todos los continentes y para mí esto es un gran regalo. Además, la formación es muy completa, promueve mucho que uno ame su vocación y que quiera la santidad. Gracias a la formación que recibo en Bidasoa, me da fuerza para volver a mi país a servir como ministro del Señor sin miedo a la persecución».

Edilsón Felipe Potosme con seminaristas de Bidasoa.

En esta foto, Edilsón Felipe Potosme está con seminaristas de Bidasoa el día que recibió la admisión a las órdenes sagradas el 19 de marzo de 2021. «Mi experiencia en Bidasoa me está encantando porque es muy internacional. Los seminaristas son de todos los continentes y para mí esto es un gran regalo. Gracias a la formación que recibo en Bidasoa, me da fuerza para volver a mi país a servir como ministro del Señor sin miedo a la persecución», señala.

Descenso de vocaciones

Es consciente del descenso de vocaciones en todo el mundo, la fuerte secularización y el avance del protestantismo en Latinoamérica. Pero él confía en la Providencia, en el Señor. «Los sacerdotes del siglo XXI debemos ser ante todo naturales, ser uno mismo. Es cierto que el protestantismo está muy metido en los países latinoamericanos, pero, en mi opinión, los protestantes no son naturales, intentan convencer a la gente que se una a sus confesiones, pero a cambio de alguna curación, sanación, con el fin de conseguir más adeptos», sostiene Felipe, seminarista de Nicaragua.

Los sacerdotes del siglo XXI 

Esta es una de las razones por las que insiste tanto en la naturalidad, porque Dios nos ha elegido como somos. «Creo que un sacerdote del siglo XXI debe principalmente mostrar ese trato con Dios, cercano, mantener viva la presencia del Señor. Es cierto que tenemos que evangelizar y que dar a conocer al Dios que amamos, pero los sacerdotes evangelizaremos con más eficacia, cuando luchemos por amar cada día más a Dios en lugar de buscar tácticas de evangelización», dice. 

«A pesar de las dificultades que atraviesa Nicaragua, no hay que olvidar que la gente es muy creyente y la mayoría de la población es católica. Hay motivos para la esperanza». 

Situación en Nicaragua

Su país está viviendo una situación difícil en donde la Iglesia Católica sufre cierta persecución. 

«La Iglesia está con dificultades en mi país. Más de cien organizaciones han sido disueltas por el Gobierno incluida la de las Hermanas de la Caridad. En mi discernimiento estuve realizando un voluntariado con estas religiosas, ayudando a los enfermos.  Me sorprendió el trabajo que hacen y la gran labor a la que dedican su vida entera. ¿Qué será ahora de estas personas enfermas sin las Hermanas que velaban por todas ellas, algunos sin familia? Todos quedan al amparo de la Providencia», se lamenta.

La mayoría de los nicaragüenses son católicos  

Felipe nos recuerda que en general la Iglesia no es vista de manera amistosa por el Gobierno de su país.  «Soy consciente de que no es fácil la vida para un sacerdote en Nicaragua. Pero no hay que olvidar que la gente de mi país es muy creyente, y la mayoría de la población es católica a pesar del avance del protestantismo. Hay motivos para la esperanza y la evangelización», señala.

Sin embargo, lo que ha sucedido en este último año ha producido una división en la Nación y en la Iglesia y ha afectado a muchas familias. «Debemos seguir rezando mucho porque si se persigue a la Iglesia, se persigue a Cristo».

Agradecimiento a los benefactores

«Os agradezco la férrea voluntad que tenéis de colaborar con la formación de los futuros pastores de nuestra Santa Madre la Iglesia, la cual, en medio de tantas dificultades, sigue siempre adelante por Aquel que la anima a avanzar, y que recibe con gratitud todo aquello que ofrecéis alegremente para su obra, para la construcción del Reino de los Cielos».

Marta Santín 
Periodista especializada en información religiosa.

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