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01 Abr, 15

Testimonios de sacerdotes

simon_muhangwa

La cultura del descarte

El Papa Francisco se refiere con frecuencia a la “cultura del descarte”. Descarte de los jóvenes sin trabajo, de los pobres, del no nacido, de Dios... En las últimas audiencias se ha centrado en la protección y respeto a los ancianos.

El papa Francisco ha mostrado desde sus primeras palabras en la Silla de Pedro que la misericordia, el amor y la solidaridad son valores cristianos que no se pueden ni perder, ni olvidar.

Y para que quede aún más patente acaba de anunciar un Año Santo de la Misericordia.

Cultura del descarte o cultura de la exclusión

El Santo Padre ha explicado el concepto de “cultura del descarte” como “una cultura de la exclusión a todo aquel que no esté en capacidad de producir según los términos que el liberalismo económico exagerado ha instaurado”, y que excluye “desde los animales a los seres humanos, e incluso al mismo Dios”.

En las últimas semanas muchas de sus audiencias e intervenciones se han centrado en los ancianos. “Los ancianos son una riqueza que no se puede ignorar, no obstante la nuestra es una sociedad programada sobre la eficiencia”, y a menudo son considerados un “peso”, y, por eso, descartados.

“Hay algo vil en este acostumbrarse a la cultura del descarte”, “quien abandona a los ancianos – señaló el Papa – comete pecado mortal”. “La Iglesia no puede y no quiere adecuarse a una mentalidad de intolerancia y, menos aún, de indiferencia y desprecio a los mayores. Debemos despertar el sentido colectivo de gratitud, de aprecio, de acogida, que haga sentir al anciano parte viva de su comunidad”.

Este término de descarte o exclusión, tan presente en la cultura de la globalización, abarcan ámbitos que van desde la economía y el empleo, hasta la vida humana y el medioambiente.

Cultura del Descarte - Testimonios

El Papa Francisco saludando a una anciana (Vaticannews)

Exclusión social y vida humana

Consciente de la dura situación de las personas en riesgo de exclusión social, el Santo Padre envió en diciembre un mensaje a los cartoneros y recicladores argentinos. En él les alentó a seguir desarrollando formas dignas de trabajo a partir de su tarea ecológica, y les pidió generar una conciencia sobre el desperdicio de alimentos que produce esta cultura del descarte.

El valor de la vida y el hambre en el mundo tampoco son ajenos en su discurso, así el papa Francisco ha señalado que en nuestra sociedad “las personas son descartadas como si fueran residuos… La vida humana, la persona, ya no es percibida como valor primario que hay que respetar y tutelar”.

Tras esta llamada de atención, añadía que “esta cultura del descarte nos ha hecho insensibles también al derroche y al desperdicio de alimentos, cosa aún más deplorable cuando en cualquier lugar del mundo, lamentablemente, muchas personas y familias sufren hambre y malnutrición”.

El Papa ha hablado con gran claridad en todos los ámbitos y a todos los niveles sociales. En su discurso de Año Nuevo al Cuerpo Diplomático acreditado ante el Vaticano (formado por 180 estados y 83 cancillerías con embajada en la Ciudad Eterna) les alertó de esta lacra contemporánea, que señalaba como germen de “las tensiones y conflictos de todo tipo”.

En esta situación de guerras, abordaba la paz como “don precioso de Dios y, al mismo tiempo, como responsabilidad personal y social que reclama nuestra solicitud y diligencia”, señalaba el Papa Francisco.

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