Marta Santín
20 Jul, 22

Testimonios de sacerdotes

Monseñor Darwin - obispo de Honduras - Mons. Darwin

Monseñor Darwin, obispo de Honduras habla para CARF

Mons. Darwin Rudy Andino Ramírez, perteneciente a la Orden de los Padres Somasco, es desde 2011 el obispo de Santa Rosa de Copán en Honduras. Inició su ministerio pastoral en El Salvador como Vicario Parroquial de la Iglesia El Calvario. Luego fue rector del Instituto Católico Emiliani de su ciudad natal y misionero en la diócesis de León de Nicaragua. El 1 de abril de 2006 fue elegido por el Papa Benedicto XVI obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa colaborando con el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga y también obispo titular de la antigua Sede de Horta.

Con CARF en Medjugorje

Durante la peregrinación de CARF a Medjugorje, el obispo Darwin nos acompañó en la visita a Mostar, celebrando la santa Misa en la Iglesia de San Pedro y San Pablo de los franciscanos de la ciudad de Bosnia-Herzegovina.

En su homilía, advirtió a los peregrinos de la apostasía de la sociedad contra el cristianismo y la fe. “El mensaje de la Virgen en Medjugorje es rezar, orar y leer el Evangelio. La palabra de Dios tiene que resonar con más fuerza en esta humanidad”.

Monseñor Darwin tuvo la amabilidad de conceder una entrevista a CARF en la que habló de la formación de los sacerdotes, de la confesión y de las principales necesidades apostólicas de su país.

Monseñor Darwin - obispo de Honduras - Mons. Darwin

Monseñor Darwin durante la peregrinación a Medjurge

Pulmón espiritual de Europa

Es la segunda vez que viene a Medjugorje. ¿Cree usted que es el pulmón espiritual de Europa?

La primera vez que vine a este Santuario fue en 2019, invitado por amigos de Honduras para experimentar la vitalidad de los jóvenes y constatar la fuerza de la Virgen de Medjugorje en el festival de la juventud. Me llamó muchísimo la atención y descubrí por qué san Juan Pablo II estuvo tan atento a las conversiones que se producen aquí.

El Papa Francisco ahora ha enviado un visitador que anda comprobando muchas cosas, y el Vaticano ha dado luz verde a las peregrinaciones a Medjugorje porque se palpa la evangelización que se realiza desde este Santuario. Se transmite vida a los peregrinos y se van con ganas de regresar. Son signos de Dios.

Se dice que la Virgen es la que te invita a peregrinar a Mejugorje…

Sí, no lo dudo. Es un llamamiento de la Virgen. Esto lo experimenté la primera vez que peregriné y ahora también. En 2019 estuve muchas horas confesando, impartiendo este gran sacramento que tal vez hemos descuidado. Los sacerdotes, cuando confesamos, conocemos las heridas, el dolor y el sufrimiento de la humanidad porque las personas abren su corazón y su vida al sacerdote y debemos darles palabras de reconstrucción y de ánimo, de vida.

Estuve confesando hasta las 11 de la noche, y no me importó si había comido o no. Confesé en italiano y en español.

La Confesión sana el alma

La confesión, un gran sacramento que como usted dice se ha descuidado entre los católicos…

La confesión es algo sagrado. Hay que aprovechar este sacramento para dar palabras de vida. Es tocar lo sagrado de una persona y hay que saber ayudarle. Los presbíteros tenemos el deber de reconstruir a muchas personas rotas por diversas circunstancias, sobre todo a tantas familias destruidas. En las parroquias siempre deben estar los sacerdotes disponibles para confesar y para la dirección espiritual. La gente lo necesita mucho.

Secularización en Latinoamérica

Latinoamérica, al igual que Europa, sufre una secularización. ¿Cuáles son las principales necesidades apostólicas de su país?

Lo primero, la necesidad de clero. Las diócesis de mi país son muy extensas y necesitamos sacerdotes bien formados que ayuden a las parroquias. Muchas veces, el párroco no llega a todos los fieles. Por eso, es necesario trabajar en la pastoral vocacional y pedir al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

Yo soy el obispo encargado de las vocaciones en Honduras, y soy el encargado de la familia y del clero. Tengo tres responsabilidades a nivel de la conferencia episcopal, se entrelazan todas porque hay que pedir vocaciones en todas las áreas.

 Protestantismo y catolicismo

¿Está calando el protestantismo en su país en detrimento de los católicos?

Los protestantes son como células que han nacido en Estados Unidos y que vienen a confundir a nuestra gente, a los católicos. Muchas de estas sectas odian a la Iglesia y el catolicismo, y sin motivos.

En los años 80 los católicos eran el 80% de la población y ahora el porcentaje ha disminuido.  Sin embargo, hay motivos para la esperanza, porque tenemos una Iglesia viva en Honduras y una Conferencia Episcopal que nos preocupamos por todos.

Pero algunos protestantes no tienen aversión a la Iglesia Católica…

Ciertamente, hay que diferenciar estas sectas que vienen de Estados Unidos de los anglicanos y luteranos que no odian a la Iglesia. Tienen varios nombres, y son pastores que se les prepara no para evangelizar, sino para atacar y confundir a los católicos. Por ejemplo, les dicen que nuestras imágenes de santos son ídolos y esto es un error.

 

Papel de la Iglesia en la sociedad Hondureña

¿Cuál es la influencia de la Iglesia Católica en la sociedad hondureña?

Hemos erigido dos diócesis nuevas, y vamos a erigir otras por el bien de las almas para llegar a más gente. A veces los sacerdotes no dan a vasto. Gracias a Dios el clero de Honduras está comprometido y trabaja mucho. En nuestra diócesis contamos con 42 sacerdotes diocesanos, y dos congregaciones religiosas: los frailes capuchinos y los pasionistas. Instituciones femeninas hay más.

Formación a los sacerdotes

El cometido principal de CARF es dar buena formación a los sacerdotes. ¿Por qué es importante la formación del clero?

Lo primordial es anunciar el Evangelio y para ello, hay que formarse bien en todas las disciplinas de la Iglesia que son todas necesarias. Necesitamos formación académica pero también y sobre todo formarnos en la fe, encontrándonos con un Cristo vivo que hay que anunciar. Esto es lo que falta, el anuncio del Evangelio. No podemos titubear.

Anunciar a Cristo con nuestras vidas y con una experiencia personal y no un Cristo aprendido en las aulas, un Cristo que vive en nosotros y que actúa en nosotros. Debemos ser testigos, porque si no lo soy ¿qué voy a anunciar, si no tengo la experiencia de un Cristo resucitado en mi vida que me da la alegría?

No ser pastores de escritorios

Un Cristo que hace donarme, atender, confesar, no ser pastores de escritorio, sino que debemos estar con la gente y buscar a la gente, porque la gente necesita experimentar una nueva vida, una vida nueva en Jesucristo que da sentido a la vida.

Muchas gracias Monseñor por todos sus consejos, rezaremos por Honduras.

 

Marta Santín 

Periodista especializada en información religiosa.

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