Un “abrazo” entre benefactores y seminaristas

En un ambiente distendido y familiar en la 13ª edición del Encuentro Anual de los Benefactores de CARF en Roma se aunaron el turismo por la Ciudad Eterna con las charlas de formación y un encuentro con el prelado del Opus Dei.

Los hitos para los 90 peregrinos que acudieron de toda España fueron: la visita a la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, que cuenta con unos 1.500 alumnos; al Colegio Eclesiástico Internacional Sedes Sapientae, donde viven 85 seminaristas que estudian en la Universidad; y al Colegio Sacerdotal Altomonte, con 70 sacerdotes que se forman en Roma. Estos foros han supuesto un simbólico abrazo entre quienes se forman para ser en sus diócesis de origen pastores que impulsen fuertemente y de un modo integral a sus comunidades y las personas que, desde la generosidad, les sostienen en esa tarea.

La edición de este año tuvo un viso especial, ya que fueron recibidos por primera vez por el nuevo Prelado del Opus Dei y Gran Canciller de la Universidad de Navarra, D. Fernando Ocáriz, siendo precisamente el encuentro del año pasado el último acto público del anterior prelado de la Obra, Javier Echeverría, semanas antes de su fallecimiento.

En un clima de gran afabilidad, Ocáriz dio las gracias a los presentes “por apoyar una labor transcendente”, ya que, indicó, que “los pastores con una sólida formación dejarán luego muchos frutos en sus comunidades locales”. Algo que, además, también es enriquecedor para las personas que ayudan, “pues esto nos hace más felices, mientras que, cuando nos encerramos en nosotros mismos, nos ocurre lo contrario”, señaló.

Dentro de las actividades del Encuentro Anual de Mecenas, se tuvo la oportunidad de acompañar a la Ordenación Sacerdotal de 31 ordenandos, proceden de 15 países.

“CARF parecía una utopía”

Luis Alberto Rosales, director general de CARF, y quien participó en esta peregrinación anual explica así cómo surgió esta iniciativa:

“Al poco de ser elegido Papa, Juan Pablo II animó al prelado del Opus Dei, Álvaro del Portillo, para que promoviera una universidad pontificia en Roma… Parecía una utopía, pues hacía muchas décadas que no se impulsaba algo así, pero el sucesor de san Josemaría Escrivá de Balaguer quiso seguir el deseo de Wojtyla y, de este modo, nació la Universidad Pontificia de la Santa Croce. El esfuerzo fue muy grande, también por parte de los alumnos, sacerdotes y seminaristas que venían de todas partes del mundo y no podían pagar sus estudios. Ante esta realidad, hace 28 años, se pensó en un modo de poder ayudarlos. Fue así como surgió el Centro Académico Romano Fundación (CARF), que igualmente desempeña esta labor con los alumnos que se forman en la Universidad de Navarra”.

La labor y la generosidad de los benefactores hablan por sí solo. El pasado año recaudaron 4.330.000 euros, atendiendo a 1.170 alumnos (931 de Europa, 466 de América, 156 de Asia, 152 de África y 12 de Oceanía). En total, en estas casi tres décadas, han becado la formación de varios miles sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos. Algunos de ellos son hoy obispos.